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Este fin de semana le dejé a mi amigo Dani (El Zorro Ibérico) el Canon 17-40 f4 L y él me ha dejado a mí el Sigma 150 f2.8 Macro. Él quiere comprarse un buen angular y yo estoy buscando un buen macro. Concretamente este Sigma me ha dejado muy buen sabor de boca. Tiene mucha nitidez y los colores, saturación y calidad de bokeh -que es precioso, por cierto-, le hacen un objetivo sumamente atractivo. Es un buen pepino para macro que además se comporta bastante bien con la 5d. La pena es que sólo lo probé durante hora y media, el domingo por la tarde, y este es el resultado de esa mini sesión fotográfica. Se me ha quedado un sabor agridulce porque este objetivo puede dar mucho más de sí.
No es sencillo de domar, y pienso que necesitaría salir con él como mínimo dos o tres veces más para empezar a sentirme cómodo. Pesa mucho y el enfoque automático la verdad que es algo lento, eché bastante en falta el monopié, tirar a pulso con él, con la 5d y el grip, te hace sudar, sobre todo en verano… vamos, que se me caían los goterones por la frente. Los motores ultrasónicos de los Canon son mucho más rápidos, pero la calidad de imagen que ofrece este objetivo es muchísima… quizá sea mi próxima compra, aunque antes me gustaría probar también el Sigma 180, el Tamron 180, y el Canon 180.
















































































































































































