
Ciertamente este mini ensayo se podría tildar de oportunista teniendo en cuenta la actual situación en la central nuclear de Fukushima, y por mucho que intente escapar de esa catalogación, sin duda habrá gente que me otorgue dicha medalla. De una forma o de otra, y haciendo oídos sordos sobre mi imagen en ese aspecto, escribo estas mis humildes ideas al respecto.
Lo cierto que después de tener un acalorado debate en un foro en el que frecuento, he llegado a varias conclusiones. La primera de ellas -un poco paralela al tema principal de este ensayo pero no la esencial- es que la desinformación de los periódicos y medios convencionales está llegando a unos límites insospechados: realmente la información que dan es digna de escribir una única entrada destinada a su crítica, por deficiente, sensacionalista, manipuladora y tantos otros adjetivos que se me vienen a la cabeza así a bote pronto. Es exasperante ver que ningún dato es contrastado y que son meros copistas de las informaciones que recogen de las agencias de noticias, reuters y similares.
Después está la conclusión que nos atañe. Tengo que decir antes de nada que mi postura sobre la energía nuclear es a favor de ella. Yo no estoy en contra de la energía nuclear en sí, porque pienso que bien usada es la más rentable con mucha diferencia y la única que a la larga hace que se mantenga el nivel de consumo de los países desarrollados. Esto es un hecho, la demanda de energía no admite otra solución al respecto a día de hoy ya que las energías renovables por las que han optado no son tan rentables ni tan eficientes energéticamente como nos gustaría. Se podría entrar en el debate de si nos gusta o no nuestro modo de vida, si estaríamos dispuestos a consumir menos y cambiar los hábitos de consumo adquiridos como sociedad capitalista, pero esto ya sería otro debate. Lo cierto que a día de hoy, se quiera o no, son necesarias.
Volviendo al tema, sin embargo pienso que de ser necesarias a ser un artículo de lujo de los países ricos del que disponer a su antojo, hay un mundo. Yo no estoy de acuerdo con el poco control que se tiene sobre los lugares en donde se instalan las centrales nucleares, porque desde mi punto de vista, NO HAY CONTROL de este aspecto, que desde mi perspectiva quizá es el más importante de todos, o como mínimo uno de los más importantes. Desde mi punto de vista, instalar una central nuclear debería de ser una labor de consenso mundial. Se debería decidir dónde instalarlas de forma consensuada, y estos lugares no deberían ser otros que los lugares más alejados de catástrofes naturales y de nucleos de población del mundo.
Porque lo que ha pasado en Japón era muy sencillo de evitar: Japón, dada su geología y ubicación entra placa continental y oceánica, por ser el país con más terremotos del mundo, no debería de tener centrales nucleares. Es así de sencillo.
Alguno me argumentará diciendo que no había pasado nada en 50 años, que la energía nuclear es segura, que para ser un terremoto de esa magnitud la central ha soportado bien… eso es MENTIRA. Una mentira como un piano. En Japón no debería haber centrales nucleares porque está en la zona más peligrosa del mundo, y sabían perfectamente que por mucha seguridad que tuvieran esto podía pasar perfectamente. A lo largo de la historia se han dado catástrofes similares y este terremoto no ha sido el de mayor grado en la escala Richter de la historia.
50 años de carrera nuclear no son nada comparado con los 5100 millones de años de edad que tiene la tierra. No hablemos ya a escala universal, donde la duración de una estrella o una galaxia es un abrir y cerrar de ojos. Era más que evidente que algo así tenía que pasar antes o después. Y esto tiene un nombre y no es otro que falta de previsión dado que la central no ha soportado el temblor ni el tsunami. O falta de previsión o intereses -casi siempre económicos-.Porque los desastres naturales ocurren y más en un sitio como ese donde se dan todos los factores negativos, y 50 años hasta el primer desastre a mí me parece poquísimo tiempo por lo antes mencionado.
Hay un paralelismo entre las naciones y las personas. Son egoistas. El mundo no está organizado como debería de estarlo a día de hoy, no es coherente, y todos los paises -como las personas- quieren tener cosas que a veces no se pueden tener, como en este caso. La política nuclear es un sinsentido simplemente por permitir que se instalen cosas en sitios donde no deberían instalarse.
Muchos me dirán que dado que Japón es una nación libre tiene derecho a hacer lo que se le antoje con su país, e instalar lo que le de la gana… pero no es así en el caso de la energía nuclear ya que las decisiones que se toman en este ámbito afectan a todo el mundo, son globales. Es algo muy serio que afecta a escala mundial, y como problema mundial la ubicación de las centrales nucleares debería de ser un tema global, no local.
Yo veo el tema japonés como fruto del egoismo y quizá del exceso de confianza, ya que sabían de sobra el peligro de instalar centrales nucleares en su país, más que de sobra. Parece rara esta confianza, sobretodo pensando que ha sido el único país de la historia en sufrir ataques con bombas nucleares. Japón debería comprar energía y no producirla. Incluso después de la catástrofe, se respira un clima raro, como si no hubiera pasado nada. ¿Es confianza o alguna reacción japonesa ante las catástrofes que se escapa de la comprensión occidental? porque me resulta rarísima su aparente falta de preocupación. ¿Son conscientes de la magnitud de los hechos?
Creo que los Japoneses y los paises que instalan este tipo de centrales en zonas peligrosas han dejado armas en las manos del azar… ya que no de la ciencia. Si hubieran creído en la ciencia jamás habrían instalado centrales nucleares con ese riesgo.
Se necesita una revisión de las políticas nucleares, adaptarlas al mundo moderno globalizado. Usar las zonas deshabitadas y con poco riesgo para montar las centrales, y que todos los países las usen. Hay que pensar como aldea global YA!
Editado: Quiero completar la entrada con esta entrevista a Yuli Adreyev en “La Vanguardia”. La he leído después de escribir mi artículo (lo escribí ayer noche), y veo que coincide conmigo en tildar de “crimen” la construcción de centrales nucleares en sitios no adecuados, concretando en el caso de Japón.
Pasó cinco años en Chernóbil. Fue vicedirector del Spetsatom, el organismo soviético de lucha contra accidentes nucleares y conoce a fondo la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA).
Yuli Andreyev (1938) es uno de los que más sabe en esa materia. Para Fukushima contempla cuatro escenarios de diversa gravedad, de leve a muy grave.
“En Fukushima, el reactor más peligroso es el tres, porque emplea MOX, un combustible de uranio más plutonio que Francia está usando experimentalmente en dos centrales japonesas”, dice este experto.
En 1991 todo se desmoronaba en Moscú. Con el sueldo de viceministro de energía atómica, el cargo que le ofrecieron a Andreyev, no alcanzaba para nada. La Academia de Ciencias de Austria le invitó para dar unas conferencias y acabó instalándose en Viena como asesor del ministro de medio ambiente, de universidades y de la propia AIEA.
Chernóbil continúa rodeado de mentiras, explica. El accidente no fue responsabilidad de los operadores de la central, como se dijo, sino un claro defecto de diseño de los reactores RMBK resultado de la economía de costes. Un diseño apropiado de aquellos reactores soviéticos exigía una gran cantidad de circonio, un metal raro, así como todo un laberinto de tubos, técnicas especiales para la soldadura de circonio, acero inoxidable y enormes cantidades de hormigón. Era un dineral, así que se decidió economizar, explica Andreyev.
Uno de los recursos del ahorro fue el de alimentar los reactores con uranio relativamente poco enriquecido, pues el enriquecimiento del uranio es un proceso complicado y costoso. Todo ello incrementó los riesgos y era contrario a las normas de seguridad, pero la supervisión nuclear en la URSS formaba parte del Ministerio de Energía Atómica. Algo parecido pasa hoy con la AIEA, pues la agencia de la ONU “depende de la industria nuclear”, dice Andreyev, según el cual las mentiras y secretos de Chernobyl son hoy plenamente actuales en Fukushima.
Seguridad, dinero, irresponsabilidad
“Quienes diseñan centrales nucleares están pendientes de dos cosas: seguridad y coste. El problema es que la seguridad cuesta dinero. Si gastas demasiado en ella la central nuclear no es competitiva. El accidente de Three Mile Island es el ejemplo perfecto. Después del accidente se vio que mejorar la seguridad de forma convincente para evitar repeticiones de aquel accidente encarecía tanto las centrales, que perdían todo sentido. Durante treinta años en Estados Unidos no se construyó ni un solo reactor. En Chernobyl todo fue muy complicado pero también tenía que ver con la economía. El académico Rumiantsev demostró que había que cerrar todos los reactores RMBK. Simplemente lo ignoraron. Siempre hay gente interesada en ocultar algo…”
¿Qué ocultan?
Que se prestan a ceder en seguridad a cambio de consideraciones egoístas. En la URSS por razones de prestigio y el coste del enriquecimiento del uranio, en Japón pura y simplemente por dinero. La localización de las centrales de Japón, junto al mar es la más barata. Los generadores de emergencia no los enterraron y, claro, se inundaron en seguida…. Detrás de todo esto hay corrupción. No tengo pruebas, pero no tardarán mucho en aparecer. ¿Cómo puede diseñarse una central nuclear en una zona de alto riesgo sísmico, al lado del Océano, con los generadores de emergencia en superficie?. Llegó la ola y todo quedó fuera de servicio. No es un error, es un delito.
¿Que problemas ve con las piscinas de combustible caduco?
Los diseñadores intentaron hacer economías con ellas. Las llenaron en exceso, lo que aumenta la posibilidad de accidentes.
¿Es el problema central?
No, hay muchos más. Cuando un conductor tiene un accidente él es el único responsable por haber bebido en exceso. En la industria nuclear no hay nada que obedezca a un solo motivo. La sobrecarga de las piscinas es un aspecto. Otro es que el terremoto las vació de agua. Debían contar con tal posibilidad…
“La AIEA no sabe nada”
¿Qué pasa cuando el combustible almacenado en piscinas se queda sin agua?
Se acumula el calor. Si no refrigeras, con agua o aire, se pueden producir las situaciones más críticas. Tenemos muy poca información. Japón no la da, la protege. Desconocemos lo más elemental: qué daños ha producido el terremoto en las centrales, qué daños ocasionó el tsunami, qué ocurrió…
Pero la AIEA debe tener esa información…
En absoluto. No sabe nada. Todo es reservado. Recuerdo la situación con Chernóbil. El primer informe del académico Valeri Legasov, vice director del Instituto Kurchatov, responsable de los diseños, al Politburó y a la AIEA, todo era mentira del mas burdo carácter. La AIEA se lo creyó todo de inmediato, porque los intereses son los mismos.Lo mismo está ocurriendo ahora en Japón. Si informaran la negligencia se haría evidente.
Un problema común del capitalismo y el comunismo, ¿no?
Se trata de la ausencia de instancias de control independientes. Es un pilar del derecho romano: no se puede ser juez y parte. Es así de básico. En la industria nuclear todo va en la misma cesta. El juez de Chernobyl fue Legasov. Responsabilizó a los operadores de la central, que fueron encarcelados, mientras él continuó libre y aun pretendía que le condecoraran. Un año después del accidente se suicidó, ahorcándose… En la industria nuclear no hay organismos independientes. La misión de la AIEA es contribuir a la extensión de la energía nuclear y todo lo que vaya en contra de ella no lo va a divulgar. No es una conjura, sino la conducta estándar que cabe esperar cuando se pone a la cabra de hortelano.
A falta de información, cuatro hipótesis
¿Qué pasará en Fukushima? ¿Podríamos llegar a un escenario de radiación seria que alcance a Tokio?
En ausencia de información, debemos manejar hipótesis. Yo tengo cuatro. Primera, si se enfría el reactor: entonces la radiación cesaría pronto. Segunda, si no se logra enfriar debidamente el reactor y sigue como hasta ahora: entonces las emisiones, aunque no sean muy potentes, seguirán durante semanas. Tercera, si se funde el combustible nuclear y daña la carcasa del reactor: se producirían emisiones en serie, lo cual es bastante grave pero no sería lo peor. Eso nos lleva a la Cuarta, y más catastrófica, es decir, si el combustible se precipita hasta el fondo y adquiere masa critica: entonces se iniciaría una reacción en cadena incontrolada, es decir una explosión. En ese caso la contaminación sería muy grave. Desde este punto de vista, el peor reactor es el tercero, porque emplea MOX, combustible de uranio más plutonio, que Francia está usando experimentalmente en dos centrales nucleares de Japón.
Se comprende por qué Francia, repleta de nucleares, está criticando tan duramente a Japón estos días.
Si, pero hay más de un motivo. Los reactores no son franceses sino americanos de General Electric. Francia depende críticamente de la energía nuclear. Si arranca un movimiento antinuclear fuerte en Francia, el gobierno quedará en una posición muy delicada. Por eso critican fuertemente a Japón, para dar a entender que algo parecido es impensable en Francia.
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